Este artículo de Dave Llorens en Fast Company, “Plus-one this: proof that Google+ will prevail“ es posiblemente el mejor que he leído en relación a la red social de Google.
Como es bien sabido, desde un primer momento he opinado que el proyecto de Google no solamente era “too big to fail”, demasiado importante como para permitirse ser un fallo más, sino que además contaba con mi particular “prueba del 9“: a mí particularmente Google+ me funcionaba de maravilla. No existe ninguna otra red social en la que tenga casi medio millón de seguidores, en rápido y constante crecimiento, que se haya convertido tan rápido en una de las principales fuentes de tráfico para mi página, y en donde, además, el nivel de participación sea tan activo tanto en términos de compartición viral como de comentarios. Resulta perfectamente normal para mí que algunos días la conversación en torno a mis entradas en esta página sea notablemente más activa en Google+ que en la propia página (pista, si un tema te ha interesado, no te pierdas su discusión en Google+… suele haber “un poco de todo”, pero muchas veces un nivel de participación bastante aprovechable).
Estas evidencias han hecho que haya dedicado a Google+ no pocas entradas desde que debutó en la red el pasado 28 de junio de 2011, y que haya seguido alimentando lo que para mi empezó como un experimento interesante con proyectos como las comunidades: en la que creé el pasado 7 de diciembre dedicada a comentar las noticias de la actualidad tecnológica hay ya más de cuatro mil quinientos miembros que suben activamente noticias y mantienen una actividad bastante razonable, que me está llevando a revivir muchas de las experiencias de la época de los foros, las BBS y el Usenet.
Lo importante de Google+ no es buscar razonas por las que pueda salir mal, sino enfocarla sin prejuicios, sin comparables. La frase clave de ese artículo que me ha gustado es esta:
From its launch through today, everyone viewed Google Plus as “Google’s version of Facebook,” because that’s the only sticky, simple headline that we can wrap our brain around (…) But it’s really not that at all. Sure, there’s a social networking aspect to it, but Google Plus is really Google’s version of Google.La idea es realmente esa: Google+ no es una versión de Facebook hecha por Google, sino la versión de Google de sí misma. Y en torno a esa versión y a esa visión es donde vamos a seguir viendo crecer el equipo y los recursos dedicados a Google+, la incesante integración de más y más servicios, o el uso de incentivos de todo tipo para personas y empresas. Si eres autor en la red, Google ha integrado Google+ con sus resultados de Google para que tu autoría aparezca claramente identificada en sus resultados de búsqueda y te proporcionará analíticas especializadas… pero para que eso te funcione, tendrás que tener una cuenta en Google+. Si eres una empresa, Google destacará prominentemente tu presencia en las búsquedas… pero de nuevo, solo si tienes una página en Google+, que es lo que realmente se ve destacado. Si tu competencia la tiene y tú no, vete preparándote: la estrategia de Google, reforzada por un reciente fallo de la Federal Trade Commission norteamericana que supone un enorme fracaso para Microsoft, está aquí para quedarse.
El nivel de centralidad que Google está imbuyendo en Google+ es tan elevado, que resulta imposible dudar de su estatus como idea central, como componente principal en la estrategia de la compañía. En realidad, Google+ es eso, el futuro de Google en todos los sentidos. Quien quiera seguir viendo “ciudades fantasma”, “fracasos” o “copias de Facebook”, allá él, que lo haga bajo su propia responsabilidad. Google+, a pesar de que su planteamiento de interacción en base a círculos es sensiblemente superior al de Facebook, no ha sustituido ni un ápice a mi presencia en Facebook: sigo usando mi perfil de Facebook para relacionarme con mi familia y amigos. Pero para la difusión de lo que escribo y la interacción más asimétrica, Facebook me ofrece una página en la que tengo algo menos de treinta mil seguidores que sí, comparten y hacen clic, pero interactúan más bien poco. Mientras, Google+ me ofrece una con medio millón de comentaristas hiperactivos. Algunos días, Facebook sigue representando más tráfico a mi página que Google+… pero ya empieza a haber algunos días en los que ya no es así. Y la experiencia me dice que las tendencias sostenidas pocas veces engañan.
Desde el punto de vista de alguien que lleva compartiendo contenido en Google+ desde el día que apareció allá por junio de 2011, esa red decididamente funciona, y así lo he sostenido ante muchos hasta ahora. No tiene nada que ver con Facebook, es decididamente otra cosa, pero funciona. El siguiente paso, posiblemente, sea incrementar el atractivo de Google+ para todo aquello que está hoy fuera de Google+, planteando el desarrollo de una API ambiciosa que ya se echa muy en falta y paralelizando lo que fue en su momento la estrategia de Facebook: primero dotarse de masa crítica, y después intentar que “todo el mundo fuera de Facebook funcione como Facebook”, extendiendo a la web el botón “Me gusta” (jugada brillante que salió muy bien) y proponiendo la adopción de su sistema de comentarios para otras páginas (jugada con resultados menos claros). Vista con perspectiva, la dinámica competitiva no deja de ser muy interesante desde el punto de vista de un profesor de una escuela de negocios, y suelo comentarla en las clases que dedico a la discusión de este caso. El futuro que viene tiene aspecto de serlo más aún.
No hay comentarios:
Publicar un comentario